Artículo

Heterogeneidad en el tamaño de las empresas familiares: el caso de México

Fernanda Canale Segovia; Carlos López-Hernández

Univerisdad Panamericana fcanale@up.edu.mx, Univerisdad Panamericana, México , Universidad Panamericana calopez@up.edu.mx, Universidad Panamericana, México



Resumen

Un gran porcentaje de las empresas en México pueden ser clasificadas como empresas familiares. Estas tienen una realidad diferente a aquellas que no son familiares. Diversos temas, como la sucesión (es decir, la transferencia de liderazgo y propiedad de una generación a otra), la dirección y el control accionario, el plan de carrera y plan de contratación para miembros de la familia en la empresa, entre otros, deben ser resueltos para asegurar la permanencia de estas firmas. Una variable que ayuda a establecer el alcance de estos asuntos es el tamaño de las firmas. La cuestión que se intenta resolver en este estudio es si existe una homogenización en la clasificación del tamaño y dimensionamiento de las empresas familiares en México, y encontramos que no existe dicho patrón. Adicionalmente, se realiza una revisión bibliográfica sobre el tamaño de empresas, y una revisión empírica de empresas familiares, tanto privadas como públicas en México, concluyendo que es necesario utilizar una clasificación de tipo multivariable, que contemple simultáneamente las ventas, el número de empleados y los activos de las empresas, así como las estructuras organizacionales modernas que pudieran influir en su categorización.

Received: 2018 March 23; Accepted: 2018 May 25

5608. 2018 ; 4(1)

Keywords: Keywords family firm, organizational structure, heterogeneity.
Keywords: Palabras clave empresa familiar, estructura organizacional, heterogeneidad.

INTRODUCCIÓN

En México el número de empresas familiares grandes, medianas y pequeñas es muy grande (KPMG en México, 2013). En los últimos años el tema de empresas familiares ha sido sujeto de estudio por muchos investigadores y México no ha sido la excepción (Belausteguigoitia, 2003; Durán y San Martín, 2016). En la mayoría de estos estudios se hace mención del “tamaño” de las empresas familiares. El tamaño de una empresa no familiar es importante (Boeri, 1989), pero pensamos que lo es aún más en una empresa familiar, ya que existen situaciones particulares en este tipo de estructura como la sucesión, los órganos de gobierno y la repartición accionaria, cuya complejidad se intensifica cuando su tamaño aumenta. En este manuscrito pretendemos responder mediante el estudio de casos de empresas familiares públicas y privadas en México, si existe o no heterogeneidad en la variable que se utiliza para definir su tamaño.

Hopenhayn (2016), menciona que un problema mayor al tratar de explicar el desarrollo de los países con base en el tamaño de las empresas es la falta de datos comparables (en las dimensiones de la misma). Pagano y Schivardi (2003), aseguran en su estudio de productividad, que la distribución sectorial del tamaño de las firmas en Europa presenta diferencias sustanciales aun cuando la mayoría utiliza el número de empleados como base, ya que los rangos eran disímiles. Nagaraj y Prabal (2014), aseguran que en la India el tamaño de las empresas se define con los activos y no con el número de empleados, como sucede en el caso de Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) y en la Unión Europea.

Esta heterogeneidad en el tamaño de las empresas, también en el caso de las familiares, presenta un problema al momento de estudiarlas. En este estudio de caso planteamos como hipótesis la existencia de heterogeneidad en el tamaño de las empresas familiares públicas y privadas en México y realizamos un estudio sobre la base de casos.

La estructura del presente trabajo se organiza de la siguiente manera: en la primera parte abordamos el concepto de una empresa familiar; en la segunda, exponemos diferentes visiones que existen para definir el concepto del tamaño de una empresa y explicamos por qué existe heterogeneidad en el uso del concepto; en la tercera, presentamos la metodología utilizada; en la siguiente parte analizamos casos como ejemplo de clasificación de tamaño en empresas familiares en México, discutimos los hallazgos y, por último, presentamos conclusiones y recomendaciones para estudios posteriores.

EMPRESAS FAMILIARES

Una cuarta parte de las empresas europeas más grandes son familiares y este número se incrementa significativamente en países emergentes alcanzando inclusive el 60% (Centro de Liderazgo a través del Conocimiento Llorente y Cuenca, 2015). Por su parte, en México el 90% de las empresas públicas cotizadas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tiene una representación familiar significativa en el capital y el control. También las empresas pequeñas y medianas en México son en su mayoría familiares (KPMG en México, 2013). En países como EE.UU. hasta el 95% de los negocios son controlados por familias (Shanker y Astrachan, 1996). Debido a la importancia de la empresa familiar, muchos autores han estudiado este concepto desde diferentes perspectivas en los últimos años (Cabrera-Suárez, De Saá-Pérez y García-Almeida, 2001).

El concepto de “empresa familiar” es amplio y ha sido abordado desde diferentes perspectivas por los autores pioneros en su investigación (Davis, 1982; Ward, 1987; Sharma, Chrisman y Chua, 1996). Su estudio es complejo por las dinámicas generadas entre los subsistemas que la conforman y porque hay todavía un gran número de conceptos en los que los investigadores no han coincidido. Carsrud (1994), la define como la firma cuya propiedad accionaria y definición de las políticas son principalmente realizadas por miembros de lo que él llama “grupo de parentesco emocional”. Autores como Neil y Kenneth (1997), definen a la empresa familiar como aquella en donde la familia está involucrada en el negocio, tanto en la posesión como en su dirección.

Uno de los principales retos que presentan las empresas familiares es la supervivencia inter-generacional, ya que muchas no subsisten el paso de la segunda a la tercera generación (Morris, Williams, Allen y Ávila, 1997). Este fenómeno, conocido como sucesión, es uno de los principales tópicos de estudio de los investigadores en el tema. Entre 1997 y 2002 más del 40% de las empresas familiares comenzó o esperaba comenzar el proceso de sucesión entre el dueño y su sucesor (Nelton, 1997). El liderazgo en las empresas familiares (Dumas, 1998) es otro de los temas que se estudia y que tiene también estrecha relación con la sucesión y transición.

Dimensionar incorrectamente el tamaño de una empresa familiar podría generar confusiones en su manejo y en cuanto a las recomendaciones adecuadas cara a la sucesión, dando, por ejemplo, trato similar a todas aquellas que de momento pertenezcan a una misma categoría, cuando en realidad viven dinámicas esencialmente distintas que exigen tratamiento y pronóstico diferente. Una clasificación homogeneizada que utilice las mismas variables para definir su tamaño facilitaría la comprensión de los mismos. En el siguiente apartado presentamos la bibliografía más relevante que abarca el tema de la definición en cuanto a conceptos del tamaño de las empresas, mismo que puede ser aplicado sin ninguna restricción a las empresas de tipo familiar.

HETEROGENEIDAD EN EL DIMENSIONAMIENTO DEL TAMAÑO DE LAS EMPRESAS

La heterogeneidad en el uso de una variable que defina el tamaño de la empresa es común. El tema ha sido estudiado por diversos autores y es una variable relevante que, como asegura Boeri (1989), impacta directamente a la estrategia de la empresa.

El concepto de tamaño de empresa es relativamente sencillo de comprender cuando se tiene clara la unidad de medida. Adicionalmente, como menciona Horváth y Hajdu (1980), el primer problema sobre el tamaño de la empresa es clarificar tanto el sujeto de la pregunta como la noción de la firma. Horváth y Hajdu (1980) estudiaron que son normales las diferencias y controversias que existen en conceptos básicos como lo que es una “firma”, y mencionan también que el concepto del “tamaño de la firma” es uno de estos conceptos controversiales, ya que puede ser abarcado en varios niveles, el primer nivel es el sistema social que contesta qué tamaño es el ideal para satisfacer las necesidades sociales; el siguiente nivel se relaciona con la división social del trabajo y el último es el de la administración de la empresa que tiene que ver con el control.

A pesar de que existe un gran número de investigaciones al respecto, la variable utilizada para definir el tamaño de las firmas es diferente. El primero la clasifica por el número de empleados, por ejemplo: Krugman (1991), Baldwin y Gorecki (1986); Evans (1987), Hall (1987), Leonard (1986) y Leonard (1988), Dunnet y Roberts (1989) y Samuelson (1989). Horváth y Hajdu (1980) establecen que una firma pequeña es la que posee menos de 500 empleados, la mediana entre 500 y 1000 y grande con más de 1000 empleados. Otros autores mencionan que una firma con menos de 1000 empleados es pequeña y con más de 1000 es grande y no mencionan un tamaño para la mediana (Monsen y Downs, 1965, págs. 222-223). Horváth y Hajdu (1980) mencionan que actualmente el número ha sido modificado por lo que una empresa pequeña tiene menos de 1000 empleados, una mediana entre 1000 y 5000 y una grande más de 5000. Acs y Audretsch (1987) denominan a las grandes firmas “innovadoras” con más de 500 empleados; mientras que para Carvalho (2008) una empresa pequeña tendría menos de 100 empleados, una mediana entre 100 y 500 y una grande 500 o más empleados. El tamaño de las empresas ha sido también una variable socorrida para estudios de tipo económico industrial de gran relevancia, como el realizado por Krugman (1991), donde explica la concentración geográfica empresarial con base a un coeficiente de Gini (Amiti, 1998). Aquí el tamaño es definido por el número de empleados contratados por las empresas nacionales de los EE.UU. y su participación en las distintas industrias.

El segundo tipo de clasificación de tamaño de las empresas es por activos, refiriéndose a todos los recursos materiales y bienes que están bajo el control de la empresa. Autores como Alexander (1949); Simon (1955); Bonini (1975); Hymer y Pashigian (1962); Singh y Whittington (1975) y Nagaraj y Prabal (2014), han optado por utilizar esta determinante. Hall y Weiss (1967) han sido unos de los principales defensores de dimensionar a las empresas bajo esta variable ya que, como mencionan, la definición del tamaño de la empresa con base en activos es muy superior a aquellas que utilizan las variables de ventas y empleados, ya que estas dos variables no determinan en lo absoluto la dificultad que tienen las empresas -en especial las que cuentan con grandes sumas de activos- para financiarse, como una limitante de entrada a ciertas industrias.

El tercero es por ventas (anuales). Una firma considerada pequeña con base en esta variable tendrá ingresos menores a 10 millones de dólares, una mediana tendrá ventas de entre 10 y 100 millones de dólares y una gran empresa venderá más de 100 millones de dólares (Weigand, 1963, págs. 231-233). Sin duda, estos montos son modificados a través del tiempo y existen listados de empresas, como las presentadas en la revista Forbes, donde es fácil visualizar el cambio año tras año. Por otro lado, Coase (1937) asumía de cierta forma las ventas como la variable determinante para el tamaño de las firmas, ya que diferenciaba a las firmas grandes y pequeñas en función del número de sus transacciones.

El cuarto determinante del tamaño de la firma es el que se basa en un conjunto de . firmas pequeñas independientes, donde el tamaño de una firma grande estará definido por el número de veces que representa a una pequeña, ns (Dyckman y Stekler, 1965). Esta medida tiene que ver con que “los economistas tienden a ver las firmas como jugadores de un juego económico con múltiples actores, y que su interés es más en el juego que en los resultados” (Nelton, 1991, pág. 61).

Comprobamos que existen diferentes maneras de determinar el tamaño de las empresas, y consideramos que cuatro de ellas son las más relevantes: el número de empleados, los activos propiedad de la empresa, las ventas generadas y el número de pequeñas empresas que conforman el tamaño de una grande. Para este estudio usaremos las primeras tres variables mencionadas, presentando en el siguiente apartado algunos casos contrastantes de empresas familiares mexicanas. La cuarta variable no será utilizada, dado que presenta una definición circular.

METODOLOGÍA

La metodología que seguimos en este estudio se basó principalmente en analizar fuentes secundarias. Realizamos una revisión a la bibliografía concerniente a las empresas familiares y al concepto del tamaño de éstas, y después efectuamos un estudio empírico en diferentes casos de empresas familiares mexicanas de diferentes características, agrupadas en dos bloques: empresas familiares que cotizan en la BMV, y empresas privadas de distintos giros. En cada uno de los casos seleccionados analizamos las tres variables: número de empleados, ventas y activos, facilitando así la base de comparación entre los diferentes casos, pudiendo encontrar similitudes y desacuerdos en cuanto a las definiciones antes mencionadas.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Empresas familiares que cotizan en la BMV

En la muestra de empresas familiares se evidencia que no existe heterogeneidad para definir el tamaño de las empresas, ya que unas se refieren a su dimensionamiento con base en el número de empleados, otras en las ventas anuales y algunas lo hacen con base en los activos. En la Tabla 1 se presenta el análisis comparativo de la muestra de empresas, generalmente consideradas como “grandes”, principalmente por ser públicas.

Tabla 1.

Variables de clasificación de tamaño de empresas para firmas de la BMV



Alternate Text: Tabla 1 Variables de clasificación de tamaño de empresas para firmas de la BMV.
<alternatives>
Empresa Número de empleados Ventas anuales* Activos totales*
Fibra Uno Administración, SAa de CVbyoulujtrnhthtjfde C.V. S FAMILIARES E M´EXICO Y SU TAMAÑO 193 3 656 487 55 731 003
Telesites, SABc de CV 220 1 464 326 11 144 600
Casa de Bolsa Finamex, SAB de CV 279 29 599 10 696 829
Planigrupo LATAM, SAB de CV 315 293 579 3 581 492
Urbi Desarrollos Urbanos, SAB de CV 514 176 011 1 517 719
Edoardos Martín, SAB de CV 556 25 759 53 768
Desarrolladora Homex, SAP de CV 1,481 105 697 1 586 093
OHL México, SAB de CV 1,582 5 727 091 39 508 193
Grupo México, SAB de CV 30,507 2 447 409 6,600,988
Corporativo Fragua, SAB de CV 36,922 11 672 288 5 332 803
</alternatives>
  —Fuente: Elaboración propia con datos de la BMV..
*.

fn1Miles de dólares estadounidenses a valor de tipo de cambio MXN3999 del 5 de junio de 2018

a.

fn3Sociedad Anónima

b.

fn4Capital Variable

c.

fn5Sociedad Anónima Bursátil


Se analizaron casos de firmas familiares cotizando en la BMV que, de acuerdo al número de empleados, caben dentro de la categoría de empresas pequeñas según Horváth y Hajdu (1980), tales como Fibra Uno Administración, Telesites, Casa de Bolsa Finamex, Planigrupo Latam, Urbi Desarrollos Urbanos y Edoardos Martín. Paralelamente, estas mismas firmas, exceptuando a Urbi Desarrollos Urbanos y Edoardos Martín, serían clasificadas como medianas según Carvalho (2008).

De acuerdo a la clasificación de ventas anuales según Weigand (1963), se encontró que Casa de Bolsa Finamex y Edoardos Martín podrían seguir siendo clasificadas como pequeñas; que Planigrupo Latam, Urbi Desarrollos Urbanos y Desarrolladora Homex se agrupan dentro de las empresas medianas; mientras que Fibra Uno Administración y Telesite cuentan con ventas anuales superiores a los USD$100 millones, por lo que se clasificarían en el conjunto de grandes empresas.

Un caso significativo es Fibra Uno Administración, que con solo 193 empleados, alcanza ventas anuales por encima de los USD$3600 millones y activos superiores a los USD$55.700 millones (comparable con los USD$64.700 millones en activos de Grupo Bimbo, empresa de más de 337 mil empleados). En la misma línea, Telesites, con 220 empleados, vende más de USD$1400 millones (por encima de empresas con más de 10 veces su número de empleados, tales como Monex) y tiene activos de más del doble de otras firmas como Corporativo Fragua (con casi 37 mil empleados) y Controladora Vuela Compañía de Aviación (con más de cuatro mil empleados).

Empresas familiares privadas

Después de los hallazgos encontrados en empresas que cotizan dentro de la BMV, se seleccionaron diez casos de firmas familiares privadas de distintos giros y ciudades de México, donde se analizaron también las tres variables de clasificación para definir el tamaño de una empresa.

La Tabla 2 ilustra los datos obtenidos de dichas empresas en las que se les nombra por el sector industrial al que pertenecen, para cuidar la privacidad de la información a ser estudiada, como petición expresa de los propietarios que la facilitaron.

Tabla 2.

Variables de clasificación de tamaño de empresas para firmas familiares privadas



Alternate Text: Tabla 2 Variables de clasificación de tamaño de empresas para firmas familiares privadas.
<alternatives>
Empresa Número de empleados Ventas anuales* Activos totales*
Empresa de desarrollo inmobiliario 7 20 066 10 003
Empresa de servicios financieros 40 48 016 93
Empresa purificadora y condensadora de agua 88 52 267 44 765
Empresa constructora #1 90 15 005 750
Empresa de comercialización de productos industriales 105 33 261 11
Empresa de comercialización de productos de belleza 116 18 120 11 215
Empresa de fabricación y venta de empaques 130 20 757 8 253
Empresa de venta por catálogo 135 55 988 4 501
Empresa constructora #2 180 16 255 1 000
Empresa maquiladora de productos de higiene personal 220 39 563 15 268
</alternatives>
  —Fuente: Elaboración propia..
*.

fn2Miles de dólares estadounidenses a valor de tipo de cambio MXN3999 del 5 de junio de 2018


Los hallazgos en empresas familiares privadas fueron similares a los de las firmas que cotizan en la BMV. Tal es el caso de la empresa de servicios financieros, quien con USD$93 mil en activos y 40 empleados (propios de una empresa pequeña), alcanza ventas por encima de los USD$10 mil, catalogándose como mediana de acuerdo a esta clasificación. La purificadora y condensadora de agua, de igual forma, supera los USD$10 mil en ventas con 88 empleados y la empresa de venta por catálogo lo hace con 135 trabajadores.

Por otro lado, se encuentran diferentes rangos de ventas, así como de activos y número de empleados al comparar estas empresas entre sí. Encontramos que la comercializadora de productos industriales alcanza ventas por USD$33 millones, teniendo solo 11 mil dólares en activos y la empresa de servicios financieros supera los USD$48 millones con 93 mil en activos, mientras que la desarrolladora inmobiliaria tiene activos por USD$10 millones para alcanzar ventas por USD$20 millones.

Se puede observar que, para ventas anuales similares, como es el caso de la purificadora y condensadora de agua con USD$52 millones y la empresa de venta por catálogo con USD$56 millones, la relación guardada con los activos es significativamente distinta. Mientras que la primera mantiene un total de USD$45 millones en activos, dándole una proporción de ventas de 1.17 veces sus activos, la segunda los tiene por USD$4.5 millones, y por consiguiente, una proporción de ventas de 12.39 veces sus activos. Al realizar la comparación con base en su número de empleados, podemos afirmar que en promedio para la primera, un empleado produce USD$594 mil en ventas anuales, mientras que para la segunda USD$415 mil.

Se observa también que empresas del mismo giro, con ventas anuales y activos comparables, muestran diferencias significativas en el número de empleados. Tal es el caso de las constructoras: la #2 alcanza USD$1250 mil más en ventas (8.3% más que la #1) y USD$250 mil más en activos (33.3% más que la #1), con exactamente el doble de personal. De manera similar, se observa cómo la empresa de desarrollo inmobiliario con USD$20 millones de ventas anuales, supera en ventas a las dos empresas constructoras y se compara con la de fabricación y venta de empaques, contando solamente con siete empleados, en comparación con los 90, 180 y 135 que tienen las otras respectivamente.

Al comparar estas empresas familiares privadas que se denominan como pequeñas, encontramos que algunas superan en ventas y número de empleados a firmas familiares de tipo públicas. En cuanto a las ventas anuales, se tiene el caso de Edoardos Martín, que es superada en ventas por las empresas de servicios financieros, de comercialización de productos industriales, de venta por catálogo, de maquila de productos de higiene personal, así como la purificadora y condensadora de agua. Con relación al número de empleados, notamos que la empresa maquiladora de productos de higiene personal se encuentra por encima de Fibra Uno Administración y se equipara con Telesites, aun cuando su facturación es decenas de veces menor.

CONCLUSIONES Y LIMITACIONES

Se encontró que las empresas familiares en México forman parte de alguna de las distintas clasificaciones estudiadas, como el número de empleados Monsen y Downs (1965), Horváth y Hajdu (1980), Acs y Audretsch (1987) y Carvalho (2008); activos (Hall y Weiss, 1967), y ventas o ingresos (Coase, 1937) y Weigard (1963), e inclusive la que ha sido utilizada en estudios económicos.

En las empresas familiares convergen tres realidades, dándole una estructura distinta a aquellas de carácter no familiar. Estas realidades o subsistemas son: el gobierno y la propiedad de la empresa, la dirección de la firma, así como la organización y las relaciones familiares (Tagiuri y Davis, 1996). Este funcionamiento interrelacionado de las tres realidades de la empresa familiar resulta una mayor complejidad en la medida que el tamaño de la empresa aumenta, dado que se incrementan los problemas en la dirección, en el poder accionario y pueden surgir también diferencias familiares con relación a la sucesión del liderazgo y la propiedad de la empresa.

El objetivo de este estudio fue probar si, utilizando las variables de dimensionamiento de empresas familiares, existía o no una forma heterogénea de clasificación. La respuesta fue positiva tanto en los casos de empresas familiares que cotizan en la BMV, como en las privadas.

Consideramos que la principal aportación de este estudio es plantear una problemática de clasificación que necesita ser resuelta en su conjunto. Nuestra propuesta consiste en proporcionar y aclarar el tipo de variable que se utiliza al momento de dimensionar el tamaño de la empresa familiar, pudiendo ser ventas anuales, número de empleados o activos. Esta recomendación cobra relevancia cuando se comparan entre sí bases de datos de empresas familiares, cuya variable de dimensionamiento del tamaño es completamente diferente y heterogénea, cuando una misma firma utiliza las ventas en un caso y los activos en otro. Dicha clasificación debe también reconocer la realidad actual de la estructura empresarial familiar donde existen firmas de naturaleza variada, por ejemplo, por ser de la nueva economía o de la economía colaborativa, donde el número de empleados y los activos propios de la empresa podrían no ser un limitante de su tamaño ni guardar relación directa con sus ventas.

Por último y como una limitación de este estudio, sugerimos que en futuros se amplíe el espectro de empresas, tanto en número como en localización geográfica, puesto que la presente solamente analiza empresas familiares privadas y públicas en México.


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